Una notebook limpia no es solo un tema estético. El polvo acumulado es una de las causas más comunes de recalentamiento, ruido de ventilador y apagones inesperados. La buena noticia es que hay una limpieza básica que podés hacer vos mismo, sin riesgo, y otra que conviene dejarle a un técnico.
Lo que podés limpiar vos, sin abrir nada
Pantalla. Apagá la notebook, usá un paño de microfibra apenas humedecido con agua (no alcohol, no productos de limpieza de vidrios comunes) y pasalo con movimientos suaves, sin presionar. Los productos con amoníaco pueden dañar el recubrimiento antirreflejo de la pantalla con el tiempo.
Teclado. Dado vuelta la notebook (apagada) y sacudila suavemente para que caigan migas y pelusa. Para lo que quedó atascado entre teclas, un pincel suave o aire comprimido en tandas cortas ayudan bastante. Evitá líquidos cerca del teclado siempre.
Carcasa y bisagras. Un paño apenas húmedo alcanza. Prestá atención a las rejillas de ventilación (generalmente en la base o los laterales): si están tapadas de pelusa visible por fuera, es una señal de que por dentro probablemente está peor.
Lo que no conviene hacer en casa
- No uses aspiradora directamente sobre el teclado o las rejillas. La succión puede generar electricidad estática que dañe componentes, y a veces terminan sueltas teclas que no vuelven a su lugar solas.
- No abras la notebook si no tenés experiencia. Adentro hay pasta térmica, cables delicados y piezas que se dañan fácil si no sabés exactamente qué estás tocando. Un service mal hecho en casa termina costando más que uno profesional.
- No uses alcohol en la pantalla. Aunque es común usarlo para desinfectar superficies, puede dañar el recubrimiento de pantallas modernas con el tiempo.
Cuándo hace falta una limpieza interna de verdad
Si el ventilador suena fuerte todo el tiempo, la notebook se calienta mucho por abajo, o notás que anda más lenta cuando lleva un rato prendida, probablemente el polvo ya llegó al disipador y al ventilador — ahí una limpieza externa no alcanza. Una limpieza interna profesional incluye desarmar el equipo, limpiar el sistema de refrigeración a fondo y, generalmente, cambiar la pasta térmica del procesador, que se seca con los años y pierde eficacia.
Como regla simple: limpieza externa la podés (y conviene) hacerla vos cada tanto. Limpieza interna, una vez al año aproximadamente, mejor en manos de alguien que sepa desarmar el equipo sin romper nada.
¿Notás que tu notebook se calienta o hace ruido de más? Escribinos por WhatsApp y te decimos si con una limpieza alcanza.